El día oficial en el que se conmemora a la Virgen de Urkupiña es el día 15 de agosto . Sin embargo, la fiesta se alarga varios días, el lanzamiento oficial por parte del Arzobispado es un mes antes. Luego a finales de julio dan comienzo los rituales que finalizan el 16 de agosto con la peregrinación al Calvario Virgen de Urkupiña. De este modo, se honra a la Virgen desde dos enfoques distintos: el pagano y el religioso.
Como dijimos es en Quillacollo, Bolivia, donde se lleva a cabo la tradicional fiesta. Mas de un millón de peregrinos y turistas llegan a esa ciudad que se encuentra a mas de 2400 m.s.n.m. El día 14 se organizan diferentes desfiles folclóricos similares a los que se realizan durante los carnavales. El día 15 se celebra una misa oficial en la Iglesia de Iglesia de San Ildefonso en Quillacollo a la que asisten las máximas autoridades eclesiásticas del país.
Finalmente, el día 16 se pone punto final a la festividad con una romería popular en la que los ciudadanos se dirigen al cerro de Cota (Calvario Virgen de Urkupiña), donde, recordamos, se apareció la Virgen de Urkupiña. En ese lugar de santo la feligresía realiza el ritual de sacar un pedazos de piedra, una forma de pedirle a la Virgen bienes espirituales y materiales. En ese instante prometen volver al siguiente año para devolver la piedra con intereses (es decir más piedras). También hay quienes realizan la compra simbólica de miniaturas (casa, auto, título profesional), como una forma de pedir la intersección de María para lograr ese sueño.
HSITORIA
La historia de la Virgen de Urkupiña comienza con su apareción ante una joven pastora cada vez que ésta cuidaba de su rebaño de ovejas en las bajas colinas de la comarca boliviana de Cota. Lo que en un principio fue una sorpresa, pronto se convirtió en una costumbre. La niña acudía a la colina no solo para cuidar de sus animales, sino para encontrarse con la ‘Señora’.
Este hecho hacía que se demorase en sus labores, hasta el punto de que sus padres llegaron a pedirle explicaciones pensando que la joven perdía el tiempo durante su jornada laboral. Muy lejos de todo lo que los pastores habían imaginado, su hija les reveló la verdadera razón de su tardanza: La Santísima Virgen María se le aparecía continuamente y hablaba con ella.
Fuera de sí y casi sin creerlo, la familia entera de ovejeros se dirigió a la colina para comprobar si lo que la niña decía era cierto. Una vez allí, vieron como la Virgen María ascendía a los cielos como si de un sueño se tratase. Fue entonces cuando la pequeña pastora gritó en quechua: Jaqaypiña urqupiña, urqupiña, es decir, “ya está en el cerro”. Fue así como nació el nombre de Virgen de Urkupiña.
Totalmente sobrecogidos corrieron al pueblo donde contaron su vivencia a todos los vecinos. Estos, incrédulos en un comienzo, terminaron por creer a la familia cuando comprobaron por sí mismos la existencia de aquel ser celestial. Desde entonces, se construyó en el lugar la capilla de Quillacollo.
La imagen de la Virgen de Urkupiña se encuentra actualmente en el templo Matriz de Quillacollo, que se ha convertido en un centro de peregrinación para los bolivianos. Allí, se conmemora a la que también se conoce como la Patrona de la Integración Nacional de Bolivia.
La devoción por la Virgen de Urkupiña no se limita solo a las fronteras bolivianas, sino que se extiende a lo largo de otros países vecinos como Chile y Argentina, e incluso España. Lo cierto es que los flujos de inmigración han favorecido la divulgación de esta leyenda.